¿quiénes somos?
Descubre la historia detras de ISVAR COFFEE
EL CAMINO QUE NOS TRAJO HASTA AQUÍ
enero, (2008–2020)
Orígenes y fundación
Adquisición de la finca La Cabaña y desarrollo inicial de los cultivos de café de especialidad, con la introducción de las variedades Castillo Rosario y Geisha. En 2020 se funda la marca La Cabaña Coffee Factory y se adquiere maquinaria de beneficio.
septiembre, (2021–2022)
Consolidación productiva y tecnológica
Se incorporan trilladoras y la primera tostadora Penagos, marcando el salto hacia el control total del proceso de producción. En 2022, la marca adopta el nombre ISVAR Coffee Factory y realiza su primera exportación a India.
junio (2023–2024)
Expansión agrícola y comercial
Se amplía el cultivo con 2 hectáreas adicionales y nuevas variedades como el Bourbon Rosado. En 2024, ISVAR obtiene el registro de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), garantizando calidad y sostenibilidad.
futuro (2026)
Proyección y crecimiento
La finca proyecta 7.000 nuevas plantas de Geisha y Bourbon Rosado, duplicando su producción y consolidando su posición como café de lujo ecuatoriano.
DE UNA FINCA FAMILIAR A UNA MARCA INTERNACIONAL
Desde que adquirimos La Cabaña en 2008, supimos que estábamos cultivando algo más que café: estábamos sembrando un legado. Esa visión nos llevó en 2020 a fundar nuestra propia fábrica y adquirir maquinaria especializada, pero fue en 2022 cuando realmente encontramos nuestra identidad como ISVAR Coffee Factory. Cada expansión de cultivo, cada nueva variedad como el Bourbon Rosado, cada certificación de Buenas Prácticas Agrícolas ha sido un paso consciente hacia la excelencia. Hoy, mientras proyectamos 7,000 nuevas plantas para 2026, vemos cómo ese sueño inicial se ha transformado en una realidad que traspasa fronteras, siempre fiel a nuestra esencia: café ecuatoriano de la más alta calidad, cultivado con respeto y compartido con orgullo.
NUESTROS CAFÉS ESTRELLA
Descubre el Geisha, nuestra joya más preciada: un café de elegancia extraordinaria con notas de jazmín, miel y frutos tropicales que bailan en el paladar con una acidez vibrante y un final prolongado que te transporta directamente a nuestras montañas. O déjate conquistar por el Castillo Rosario, nuestro clásico reconfortante que seduce con su perfil achocolatado, matices de almendra, duraznos en almíbar y un aroma especiado que evoca tradición y calidez. Dos expresiones únicas del terruño ecuatoriano, ambas cultivadas con el mismo esmero en La Cabaña y tostadas con la precisión que merece un café de especialidad







